sábado, 7 de julio de 2018

EL BARCO FANTASMA




    Esta es una de las leyendas que cuento en Pollensa.

    Hace poco la recité, precisamente en la noche de San Juan, a la luz de las antorchas clavadas en la Playola.

    
     Porque, efectivamente, debe leerse por la noche, con aire misterioso y siniestro...




     Aunque el tema que trata es un poco macabro, la verdad, he querido con esta poesía rendir homenaje a los clásicos del género, como Bécquer, Espronceda y tantos autores románticos que  han tratado temas similares en sus grandes obras.






     Y, por supuesto, dedico esta entrada especialmente a toda mi gran pandilla de pequeños y jóvenes seguidores ( más o menos valientes) con los que he compartido preciosas noches de misterio, enigmas, miedo, aventuras y leyendas.

Fantasmagóricas figuras a la luz del fuego...
    Así que, Juan Manuel, Inés, Sandra, Irene, Pablo, Miki, Miguel, Claudia, Diana, Sara, Lucas, Lidia, Álvaro, Marcos, Paula, Carlos, Carla, Mara, Raquel, Lara, Juan, Loreto, Eva y Clara... 

              ¡Va por vosotros!  

    
                                      EL BARCO FANTASMA

En la noche de San Juan,
muchos años ha de eso,
un viejo barco arribó
buscando abrigo y consuelo;
huyendo de las tormentas,
de sus rayos, de sus truenos,
de un espíritu maligno
alojado en su aposento;


mientras brillaban hogueras
y ardían rojos los fuegos
que iluminaban la noche
desde el ya cercano puerto.

Mas nadie ofreció su ayuda,
nadie les prestó su aliento
aunque se oían los gritos
romper el hondo silencio;


y todos los tripulantes
fueron los que  perecieron
envueltos por terror,
devorados por el miedo
jurando venganza eterna
a quienes les desoyeron.



Allí sigue hoy aquel barco
amenazante, siniestro,
a un paso de la Playola
altivo, mudo y horrendo.


¡Huye del barco fantasma!
anclado cerca del puerto,
del crujir de sus maderas,
de sus nocturnos lamentos.


No te atrevas a subir,
no molestes a los muertos.
Jamás olvides que un día...
¡Tú serás uno de ellos!
     © A. Manrique Cerrato.- 2011
               

     Si queréis que publique más leyendas, por favor, hacedme llegar vuestras preferencias por medio de los comentarios.

     ¡Un monstruoso saludo, amigos!



jueves, 5 de julio de 2018

SONETO DEL CATAMARÁN



Porque está empezando nuestro verano,

por reunirnos de nuevo a navegar,
por este paisaje espectacular,
porque somos dueños del océano.

Porque el viento se coge con la mano
por las calas en las que bucear,
por la ensaimada para merendar,
porque estamos en Mallorca un nuevo año.

Porque es simpatía y es amistad,
por las gaviotas, por el cormorán,

por su alegría, su felicidad
por los piratas que imaginarán

porque es aventura y es libertad,
¡ Por eso me gusta el catamarán !

     © A. Manrique Cerrato.- 2012




















































martes, 3 de julio de 2018

LA LEYENDA DEL LEÑADOR



 Como os decía en la entrada anterior, una de las tradiciones que cumplimos en las vacaciones es contar historias de miedo ambientadas en los bosques, playas y mares que nos rodean, historias que cada vez cuentan con más seguidores entre grandes y pequeños (aunque algunos no se atreven a escucharlas...)

    El año pasado, publiqué la de "El Barco Fantasma", una escalofriante leyenda ambientada en la noche de SAN JUAN que celebraremos hoy...  (Pincha AQUÍ para leerla).



   Esta vez, recojo otra de mis más escabrosas historias. Es la famosa

...LEYENDA DEL LEÑADOR

Voy a contarte una historia,
o más bien una leyenda,
que sucedió años atrás
 en las tierras de Pollensa.

Habitaba un leñador
ocupado de su hacienda,
de sus grandes pinos dueño
aserrando su madera.
Un  viejo malencarado
de cruel mirada siniestra
que a nadie quería encontrar
rondando por allí cerca.

Y ocurrió que allí una Base
quisieron establecerla
y aquel viejo leñador
le dijeron que se fuera
mas él no quería salir
de su almacén y leñera
de su casa entre los pinos
escondida en esa selva.

Acudieron dos soldados
a obligarle a que saliera,
pero él blandió su hacha
para atacar a sus presas,
y de repente, ocurrió,
que sin darse cuenta apenas,

de uno de los dos soldados,
ya rodaba su cabeza
y la sangre se escurría
en la noche veraniega.

Un disparo se escapó
del fusil de su pareja
cuando el hacha iba a caer
de nuevo vil, traicionera.

El leñador aún herido
con el hacha maldijera
su suerte que allí acabó
en aquella noche horrenda.

Ya se escapaba su vida
el corazón y la fuerza
y aún entonces oír pudieron
su maldición, vil, certera:

“Aquel que estuviera allí,
aquel que osar se atreviera
a visitar su almacén
a profanar su leñera
a acercarse a sus dominios
a traspasar esas puertas
sería maldito por siempre
y el hacha que un día blandiera
caería también sobre él
para vengar esa afrenta”
sonriendo así en su tumba
su lóbrega calavera.

Así que amigo te digo
si vas tal vez a Pollensa,
si te quedas en la Base,
si es verano y luna llena,
no te atrevas a turbar
el descanso en la leñera
que el hacha del leñador


¡en cualquier lugar espera!

            © A. Manrique Cerrato.- 2011


lunes, 2 de julio de 2018

SALTO AL VERANO

Tiempo...¡Uno!

Tiempo... ¡Dos!

Tiempo... ¡Tres!


  ¡Un saludo, amigos!

domingo, 1 de julio de 2018

DON QUIJOTE FRENTE AL MAR





¡Por las llanuras!

Cabalga Don Quijote

de sal y espuma.
































 Escultura de Víctor Candela.- Puerto de Pollensa.- Mallorca