Hoy he recibido la triste e impactante noticia del fallecimiento del profesor que, probablemente, más ha influido en mi vida, no ya tanto a nivel académico, sino personal.
Se trata de Don Jesús Fernández del Hoyo, catedrático de Historia del Instituto Padre Isla de León que me transmitió la pasión por esta materia en 3ª de BUP y por el Arte en COU durante los cursos 85/86 y 86/87, respectivamente.
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| 3º BUP- 1986 Esta foto la hizo él (era un magnífico fotográfo) y por ahí estoy yo... |
Con él entre otras muchas actividades, realizamos el viaje a Italia con el "Aula Europa XXI" , un ambicioso proyecto que él creó con gran entusiasmo y dedicación y del que , pasados los años, me siento orgulloso de haber sido partícipe. Un viaje, por cierto, que resultaría fundamental en el devenir posterior de mi vida...


Bellísima persona, muy educado, con una gran sensibilidad y humanidad, sabía transmitir la pasión por los acontecimientos históricos para ayudarnos a entender mejor el mundo en el que nos movíamos.
Y además con un gran sentido del humor. ¿Os acordáis de " El hombre de Cromagnon, el hombre de Cromagnon no está hecho de latón ni está hecho de cartón, blom, blom, blom…"?
Y además con un gran sentido del humor. ¿Os acordáis de " El hombre de Cromagnon, el hombre de Cromagnon no está hecho de latón ni está hecho de cartón, blom, blom, blom…"?
En su asignatura de Historia del Arte, aprendimos a disfrutar del legado de tantos creadores a través del tiempo. Inolvidables sus clases, las "filminas", su entusiasmo en las visitas a San Isidoro, La Catedral...

¡Ah! y por supuesto, para los que le conocistéis, no puedo dejar de mencionar, porque faltaría algo en esta breve semblanza, que, por su elegante porte, distinguidas maneras, impecable aspecto y por la cartera que siempre llevaba encima, era "mundialmente" conocido como "El Ministrín".

| Dedicado a ti, el que mejor la conocía y sabía explicarla |
¡Ah! y por supuesto, para los que le conocistéis, no puedo dejar de mencionar, porque faltaría algo en esta breve semblanza, que, por su elegante porte, distinguidas maneras, impecable aspecto y por la cartera que siempre llevaba encima, era "mundialmente" conocido como "El Ministrín".
Escribí este poema cuando mi hija mayor comenzó el Instituto, ya hace unos años...
inquietud,
vértigo.
Curiosidad,
impaciencia
ante lo nuevo.
La emoción
la de ir creciendo.
Eso sentí yo
hace mucho.
Eso siento hoy
al comenzar,
al regresar
otra vez,
el Instituto.
Eso sentí yo
hace mucho.
al comenzar,
al regresar
otra vez,
el Instituto.
Me hizo mucha ilusión ver mis poemas en el corcho de mi "Insti".
| ¡Treinta años después! |
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